Libertad de ‘Prensamiento’

Yo no me permití enamorarme de Labordeta por razones de edad y de recato, pero reconozco que estuve a esto de haber caído a plomo en este tinglado. Su Canto a la Libertad me pilló desprevenida, justo cuando andaba atareada con los granos de la cara y el ajuste de la ropa. La canción me enganchó a lo bestia, que es decir mucho para alguien que entonces andaba muy corta de vocabulario, y la canción me encadenó al autor. Labordeta y su himno me vinieron ayer  a la memoria cuando estaba en la Plaza de España, en medio del acto del Día Mundial de la Libertad de Prensa. Allí nos juntamos un grupito majete, en su mayoría de ascendencia decente, y aplaudimos el manifiesto que se leyó en varias ciudades españolas. Terminadas las reivindicaciones y los abrazos a algunos compañeros, dirigí mis pasos hacia el periódico, con las manos en los bolsillos y mi cavilar machacando el ceño, que últimamente lo tengo en carne viva de tanto fruncimiento insano. Mi primer pensamiento versaba sobre el sumario del caso de Las Teresitas, donde han quedado recogidas las palabras de un respetable de la ciudad pidiendo la cabeza de un periodista por poner en su información una foto que perjudicaba su imagen. Después, pasé a remover los mensajes que me llegan –a quemarropa, de extranjis o con emoticonos– para que, mujer, no hable tan mal de la capital chicharrera, cuando lo que quieren decir realmente es que no hable mal de los que la gobiernan, sean quienes sean. Estos días, periodistas de todo el mundo conmemoramos la libertad de prensa, o más bien la reivindicamos. En Santa Cruz, también nos unimos al gesto. Un gesto que hago extensible a la libertad de pensamiento, ya que piso terreno opinable en las páginas de La Opinión de Tenerife, por lo que rebautizo la jornada: Día Mundial de la Libertad de Prensamiento. Y así llegué ayer al trabajo, rumiando los casos arriba escritos, que tampoco son tan graves –yo sigo opinando sin cortapisa y el otro periodista conservó la cabeza– si los comparamos con las mordazas y presiones que practican puntería y revés. Luego, aparte, en otro nivel al que sólo se puede acceder con las manos muy limpias y pasos respetuosos, están los periodistas asesinados por hacer su trabajo.

4 comentarios sobre “Libertad de ‘Prensamiento’

  1. Elena

    Te lo dije ayer, en esa Plaza de nuestras reivindicaciones, y quería decírtelo también aquí: qué bien piensas y qué bonito cómo lo expresas. Felicidades, Sol.

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